divendres, 17 de setembre del 2010

Cuánto te echo de menos.


La persiana está abajo en este cuarto, versos que dicen todo y dicen nada... pensamientos que ya empapan mi almohada, Aute de fondo susurrando, "je'm feur l'amour avec toi"... No consigo concentarme y me digo: "No seas tont que aquí no se está tna mal"... Pero la vida me demuestra lo contrario, día a día voy matando la esperanza de escapar...
Sólo espero esa sonrisa y aunque mientas me regales ese instante donde dices tan seguro que todo irá mejor... Esa voz que me repite cada día: "No estés triste y descansa, vida mía. Y verás como mañana te encontrarás mejor...".
He intentado levantar esa persiana, escribir mil ididoteces que hagan gracia y secar mi al mohada a carcajadas y otra
música de fondo que no me arranque la emoción... Y con todo he conseguido más bien poco, tras el cristal todo estaba nublado. La almoahada casi muere en un naufragio cuando oigo a alguien susurrando: "Mi unicornio azul, ayer se me perdió...". Sólo espero que consigas darte cuenta y aunque sea difícil al final comprendas que aunque ponga voluntad no habrá nada en el mundo que me haga olvidar que no estás cerca, que me enseñe a vivir sin repetirme:"Cuánto te echo de menos...".